MEDICINA Y BUCEO

TRAS UN INFARTO DE MIOCARDIO

En respuesta a la pregunta  de un compañero intentaré aclarar los conceptos expresados en el apartado de contraindicaciones absolutas:

Considero que existen factores que diferencian la actividad del buceo deportivo del resto de actividades deportivas, y que nos obligan a ser más cuidadosos en la evaluación del buceador, especialmente cuando se ha sufrido un infarto agudo de miocardio.

ESFUERZO

Aunque el buceo deportivo es una actividad que puede calificarse como divertida y placentera, no debemos olvidar que en ocasiones puede conllevar un esfuerzo físico importante:

  • Antes de la inmersión: Preparación del equipo y manipulación de las botellas. Salida desde playa con el equipo a la espalda. Condiciones ambientales adversas (frío o calor)
  • Durante la inmersión: Buceo en corriente. Salida del agua a distancia excesiva del barco
  • Después de la inmersión: Salida del agua con oleaje. Traslado del equipo pesado.

 

Son sólo algunos ejemplos ya conocidos por todos pero que conviene recordar para no olvidar que la capacidad aeróbica de un buceador debe estar un poco por encima de  lo normal para evitar problemas de fatiga excesiva.

TEMPERATURA

La inmersión en aguas frías provoca vasoconstricción periférica y redistribución vascular con cambios hemodinámicos que afectan  a la frecuencia cardiaca y al volumen minuto del corazón. En condiciones extremas el frío puede inducir la aparición de arritmias. Hay que darse cuenta que la temperatura de las aguas tropicales oscila entre 24-29º Celsius; una diferencia entre 7-12ºC con nuestra temperatura corporal.

CAMBIOS PRESION PARCIAL OXIGENO Y DIOXIDO DE CARBONO EN SANGRE

En buceo deportivo, en condiciones normales, al aumentar la profundidad de la inmersión, la concentración de oxígeno permanece igual (21%) pero las presiones parciales aumentan reflejando el incremento y la compresión del gas (mayor densidad). Al seguir descendiendo la respiración es cada vez más difícil por el aumento de la resistencia al flujo de gas en las vías respiratorias del buceador y en el regulador. Además algunas personas retienen CO2 espontáneamente durante el ejercicio porque la ventilación pulmonar no aumenta de modo adecuado. El aumento de la presión parcial del CO2 puede provocar alteraciones a nivel neurológico: Pérdida de conciencia, aumenta la probabilidad de convulsiones por O2 y empeora la narcosis de nitrógeno; y a nivel cardíaco, la hipercapnia puede alterar el equilibrio ácido-básico y provocar arritmias por acidosis metabólica, e indirectamente disminución de la perfusión miocárdica.

Se debe sospechar la tendencia a retener CO2 en los buceadores que tienen cefaleas frecuentes relacionadas con la inmersión o en aquellos que presumen de consumir poca cantidad de aire.

FACTORES INDIVIDUALES

Al igual que no todos los fumadores fallecen de un cáncer de pulmón, no todos los buceadores van a sufrir problemas de salud durante una inmersión. La diferencia estará en la forma física, su grado de control y un factor que no podemos controlar: Los factores genéticos:

Los antecedentes familiares de cardiopatía o valvulopatía nos harán ser extremadamente cautelosos en la evaluación clínica, de la misma manera que estaremos atentos a los antecedentes de enfermedades respiratorias crónicas que pueden seguir una distribución familiar (enfisema, fibrosis quística, asma).

Más importante son los antecedentes personales, especialmente los problemas de salud relacionados con corazón, pulmón, o enfermedades que puedan afectar al nivel de conciencia. La existencia previa de una cardiopatía grave, sea de tipo isquémico (angor, infarto), arritmia, o valvulopatía, contraindica el buceo autónomo y el buceo a pulmón (pesca submarina y apnea). Después de un evento cardiovascular importante (infarto, arritmia grave) la capacidad funcional del corazón queda disminuida (por supuesto que el límite nos lo dirán la prueba de esfuerzo, resonancia magnética, ecocardiografía y resto de pruebas) pero nuestro corazón no va a ser el mismo de antes; y sobre todo hay que tener en cuenta  que los marcadores de riesgo no modificables (edad y factores genéticos), aquellos que indujeron el evento, permanecen.

GRUPO

No buceamos solos, sino con un compañero, y muchas veces con un grupo de amigos, especialmente en viajes al extranjero. El riesgo que asumimos al bucear es individual pero afecta a la seguridad del resto de los buceadores, compañero y grupo, ya que pueden verse sometidos a una situación de emergencia para la que la mayoría no estarán preparados. Y por otra parte, la capacidad de ayuda a otro compañero se verá limitada por nuestra capacidad física.

Y un último detalle. A todos nos gusta viajar. Viajes de buceo en barco en destinos exóticos (Maldivas, Mar Rojo, Indonesia, Filipinas,…). Con frecuencia los recursos sanitarios en estos países, desgraciadamente, están en relación inversa a la belleza de las inmersiones en sus mares.

En nuestro país, ante un infarto de miocardio o accidente cerebro vascular agudo, está indicado el tratamiento rápido e intensivo en las primeras horas del inicio de los síntomas en Unidades de Cuidados Intensivos,…que cada uno termine la frase.

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