MEDICINA Y BUCEO

CONTRAINDICACIONES PARA EL BUCEO

Las actividades subacuáticas reúnen unas características diferentes de cualquier actividad deportiva: Se desenvuelven en un medio hostil para las personas, requieren una preparación técnica y el uso de materiales específicos. Por ello es una actividad física de riesgo que personalmente no calificaría como deporte.

Personas con una capacidad física óptima en deportes terrestres pueden tener problemas para bucear con escafandra autónoma.

La aptitud para el buceo no está en función de la capacidad física que permita obtener un rendimiento óptimo, sino de la detección de aquellos problemas de salud que pueden poner en peligro la vida del buceador y la de sus compañeros.

El resto del artículo es un repaso a las principales patologías que hay que valorar antes de iniciarse en el buceo, o bien siendo un buceador certificado, cuando aparecen síntomas preocupantes. No es ni pretende ser una relación exhaustiva, ni tampoco describe completamente la clínica de las enfermedades.

SIEMPRE ante la mínima duda, un buceador responsable, con él mismo y con sus compañeros, debe consultar con su MÉDICO.

Todos sabemos que la comunicación entre los buceadores  es importante para prevenir el estrés y los problemas en una inmersión; un buceador responsable incluirá la información de su problema de salud en la charla previa con su compañero.

A. CONTRAINDICACIONES RELATIVAS

Son aquellos problemas de salud que no nos obligan  a dejar de bucear pero sí a consultar previamente con un médico y a extremar las medidas de precaución.

A.1. Contraindicaciones relativas temporales

Trastornos otorrinolaringológicos.

Las enfermedades agudas que afectan al oído: Otitis externa, otitis media, laberintitis;  y a la trompa de Eustaquio: Tubaritis. El diagnóstico corresponde al médico; aunque los síntomas son evidentes para cualquier buceador: Congestión nasal y sensación de sordera, mucosidad nasal, tos y fiebre.

En general, siempre que se tengan síntomas de infección respiratoria de vías altas (catarro) debe suspenderse la inmersión.

Síndrome vertiginoso.

Las causas son múltiples, pero el síntoma es evidente: Mareo intenso y persistente con sensación de rotación que se acompaña frecuentemente de náuseas y vómitos.

Sinusitis agudas.

La infección de los senos respiratorios (frontales, maxilares, etmoidales y esfenoidales) provoca fiebre, secreción mucosa de aspecto verdoso, y sobre todo obstrucción de los orificios de drenaje de estos senos. Los cambios de presión, sobre todo, al ascender (sobreexpansión) puede provocar un barotrauma con dolor intenso.

Enfermedades agudas de las vías respiratorias.

No sólo la congestión de vías altas (catarro) es suficiente para posponer una inmersión, sino enfermedades que afecten a vías bajas como la bronquitis o neumonía, nos obliga a extremar la prudencia.

A.2. Contraindicaciones relativas permanentes

Este grupo de enfermedades necesitan un control médico permanente con revisiones periódicas.

Sinusitis crónica.

Fibrosis pulmonar.

Antecedentes de lesiones neurológicas con secuelas permanentes.

Enfermedades crónicas de tipo cardiovascular o metabólico bien controladas: Hipertensión arterial, diabetes mellitus y asma.

Obesidad mórbida.

Es aquella en que el coeficiente entre el peso y el cuadrado de la talla es mayor de cuarenta.

Cardiopatías.

Cardiopatías menores sin repercusión hemodinámica como algunos tipos de arritmias benignas, alteraciones coronarias leves sin infarto previo y buena tolerancia a la prueba de esfuerzo.

B. CONTRAINDICACIONES ABSOLUTAS

Es un grupo de enfermedades que prohíben la práctica del buceo.

Antecedente de neumotórax espontáneo.

Epilepsia.

Lesiones neurológicas susceptibles de provocar convulsiones o pérdida de conciencia.

Cardiopatías graves.

Infarto de miocardio, arritmias con repercusión hemodinámica, alteraciones estructurales de las válvulas cardíacas o de los tabiques interauriculares (foramen oval permeable) o interventriculares.

Hipertensión arterial no controlada.

Diabetes no controlada.

Asma no controlada.

Enfermedades pulmonares obstructivas crónicas.

Bronquitis crónica y enfisema. Pueden producirse lesiones por sobreexpansión durante el ascenso.

Embarazo.

Por supuesto, no es una enfermedad; pero ninguna mujer debe  bucear desde el momento que sepa que está embarazada.

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